
Tras una intensa tarde de búsqueda de una cueva, conseguimos encontrarla. Los caminos para llegar a ella eran de todo menos agradables, pero a pesar de ello el coche del Presidente aguantó como un campeón. El problema vino al salir de la cueva.
Al salir volvemos por un lugar diferente y el camino cada vez era peor, pero mucho peor, baches, piedras, árboles caídos en la mitad que impedían el paso de cualquier manera…
Finalmente, tanto fue el cántaro a la fuente que al final se rompió. Al bajarme del coche para ayudarle a dar la vuelta vi la peor de las imágenes posibles, una mancha de aceite.
Esperemos que el coche sobreviva.
¡ACTUALIZACIÓN! El coche sigue vivo y dando el cayo!!